This entry was posted by Javi Rodriguez on 29 septiembre 2011 at 15:30 and is filed under Sin categoría. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Roma, Aviñón y… ¡Peníscola!
Fuente: Gabriel Villena
¿Qué tienen en común estas tres ciudades? Sólo Roma, Aviñón y Peñíscola tienen el curioso título de haber sido residencias papales. Roma fue siempre la ciudad eterna donde terminó de implantarse el cristianismo y expandirse por todo el Imperio. El traslado a Aviñón y luego a Peñíscola se conoce como el Cisma de Occidente.
En Peñíscola se concentra la figura histórica del Papa Luna, el “antipapa”, quien se refugió en el castillo Templario de la ciudad. Aquí, en el Norte de Castellón y rodeados por el Parque Natural de la Sierra de Irta, conviven los paisajes, las playas y un reguero de curiosidades históricas.
Fuente: Salvador Altimir
El Cisma de Occidente fue el periodo (1378-1417) en el que convive en la Cristiandad el poder de hasta tres Papas diferentes. Esta división fue más política que religiosa, porque derivaba más de las relaciones entre los reyes de Francia y España que una crisis de fe.
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