This entry was posted by José Joaquín on 13 octubre 2011 at 8:25 and is filed under Destinos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Casa barco en Ámsterdam

Ámsterdam es una ciudad fascinante, sin duda. Una ciudad amigable al turismo, que vive una vida sin tomarse demasiado en serio, pero sin llegar al caos, puesto que todo el mundo quiere vivir en paz. Ámsterdam es un gran experimento social, demostrando con cifras y hechos que una ciudad sigue siendo civilizada -y a veces preferible- con la legalización del uso de drogas y la liberalidad en el sexo. No por nada se le considera como una de las mejores ciudades para viajar del mundo.
Aparte del ambiente libre de esta ciudad holandesa, hay una importante oferta de arte e historia. Los museos de Rembrandt y Van Gohg, y el museo de Anne Frank, nos darán un recorrido por las artes plásticas y la historia, no sólo de Ámsterdam, sino del género humano.
Un hecho reciente demuestra que en Ámsterdam las cosas no son como deben ser, sino como sus habitantes sueñan que sea. En julio de este 2011 se inauguró el “Holandés Flotante”, un bus-barco. Usted se sube a un bus normal, como cualquier otro bus turístico de las grandes ciudades. En el camino, sin embargo, el bus que abordó se tira al río y se convierte en un barco y usted navega por el Amstel en un recorrido que dura 45 minutos.
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